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El secreto de la verdadera felicidad

El título que he elegido para este artículo que te regalo hoy, es una responsabilidad que asumo totalmente.  Quiero que sepas que he decidido hablarte sólo de lo que he podido verificar y continuo verificando cada día en mi experiencia.

 El secreto de la verdadera felicidad es:


LA ACEPTACIÓN PROFUNDA DE TODO LO QUE ES, SIN EXCLUIR NADA.


En este artículo te daré pasos precisos para que practiques la aceptación en tu cotidianidad.

Esta aceptación te regresa a tu naturaleza esencial, al Amor que eres, y en ese Amor no hay lugar para el miedo, la ansiedad, la preocupación o el dolor, en ese Amor sólo hay espacio para la verdadera felicidad.

Tú, tu realidad es total aceptación. No reconocerte, te ha obligado a continuar en la lucha porque crees ser algo que no eres, crees ser un personaje construido con conceptos, etiquetas, necesidades, que te hace pensar que eres especial, por ser el mejor, el más inteligente o el más divertido o el más precavido o el que todo lo sabe o el adinerado o la mejor madre o el más estresado o el más noble, una máscara que te ha llevado a luchar cada día para mantener esa imagen que sientes que si se desvanece, dejas de existir. 

No tienes que cuidar esa imagen, no tienes que cambiar nada, has venido a amarlo todo, a aceptarlo todo, a darle la bienvenida a todo lo que ocurre, con la certeza de su perfección.  Sí, lo que vives en este momento es perfecto, eso lo sabes simplemente porque está sucediendo, porque no vives lo que quieres sino lo que necesitas, y ahí está para que lo abraces y pongas toda esa consciencia que eres al servicio de aceptarlo totalmente. 

Date cuenta que cuando algo sucede y luchas, sufres. Que sólo en el silencio te permites aceptarlo, y cuando sueltas, estás en paz.

Eres tan reactivo, que al inicio de cualquier situación que te confronta, el miedo te hace sostener una postura de control, de defensa, de ataque, de rechazo, reacciones del sistema de pensamiento del ego que dice que es necesario manejarlo así, que no hay otra forma, que necesitas sufrirlo primero, luchar contra lo que es y contra lo que piensas, incluso contra lo que sientes, evadirlo a través de la máscara de la rabia o de la indiferencia.

O, si eres “espiritual”, luchas entonces para aceptar aquello que no has podido aceptar, juzgas lo que piensas y lo haces porque te has creído que eres erróneo, y sólo estás aquí para aceptarlo todo, lo que sucede, lo que ves, a las personas, tus pensamientos, tus sentimientos, TODO. No puedes servir a Dios y al mundo, o eres Amor o continúas en la ilusión, y el Amor es total aceptación.

Esto nos indica que no hay camino, que no es un proceso, que en este instante, aquí y ahora está tu elección, es esta la razón por la que Un curso de milagros nos habla del perdón, de perdonar la ilusión, la creencia en la separación, no necesitas adornar un personaje, ¿para qué si no es real?  La única solución a todo esto es recordar quien eres en realidad, es saber que si no estás en paz, has olvidado quien eres y que la única alternativa es regresar a la verdad, a tu esencia de total felicidad, en el silencio, en la rendición, en unidad con Dios, ahí está tu verdad, nuestra verdad.

Eres Amor, y Ser Amor es saber que todo lo que ves y lo que piensas, y todos con los que interactúas, y eso que tanto te duele y que criticas vehementemente, es parte de ti, tu lo has elegido, no el personaje que interpretas bajo un nombre y una profesión, tú, el Ser que en Dios ha decidido experimentarse, y no es víctima del mundo que se despliega a su alrededor.

No hay más camino al Amor ni a ti mismo si no vives en TOTAL ACEPTACIÓN.

Aceptación de este momento, no hay un escenario mejor, no hay supuestos, no hay deseos, sólo hay sencillez, simplicidad, una felicidad que no requiere nada externo, que es natural, que está aquí y ahora y que surge del agradecimiento de la experiencia, pues es capaz de ver bondad y belleza en todo, no se resiste, no cuestiona, no juzga, sabe que siempre el Amor está en todo, aún en lo que el programa ha catalogado como equivocado, y allí se produce la rendición, el descanso, el alivio, la paz de sentir la unidad, reconociendo la perfección de todo lo que Es.

Sé que suena lindo, y me imagino que estás pensando que es difícil y te preguntarás: ¿Cómo lo hago?, así que te voy a regalar unos pasos para que puedas practicarlo:
  • 1
    Te invito a sentir, a no juzgarte por ello, sentir es estar en relación con la vida, con Dios.  Sólo el ego rechaza, y tu sentir no requiere que lo controles, que lo definas, que le des un nombre o una etiqueta, que digas si es bueno o es malo, solo te pide que lo aceptes, que lo recibas, que lo liberes. Déjalo fluir.
  • 2
    Una vez liberado el sentir, hazte responsable y date cuenta que tú has elegido esto, acepta que tu eres Todo, que tu eres causa y efecto, que eres causa porque Dios es en ti, si crees que solo eres efecto, estarías excluyendo a Dios, olvidándote que eres uno en Él y que no eres víctima de nada de lo que ves.  Esta es la razón principal por la que no aceptas, porque no has comprendido que este momento es exactamente como tú lo has pedido, como tú en Dios lo has creído y lo has creado, que no eres sólo efecto, eres la causa también.
  • 3
    Comprende que no pudo ser de otra manera, así que para de decirte que si hubieras hecho esto o esto otro, que si no hubiese pasado, para ya, y date cuenta que todo eso es ilusión, ya pasó y el pasado es inmodificable. No hay casualidad, no hay caos, no hay peligro, no hay mala suerte ni karma, eso es creer que no hay sentido, o que Dios ha elegido jugar con nosotros al sinsentido, o que no existe Dios. Deja de comparar y buscar argumentos con relación a lo que hacen otros para poder decir que esto está mal, que estás peor o mejor que aquel, que lo correcto ha debido ser esto y permítete aceptar que este momento, estas circunstancias, esas personas, todo lo que te rodea y todo lo que experimentas, es lo correcto para ti.
  • 4
    Vuelve al recuerdo de quien eres, recuerda tu inocencia y la de todos los involucrados, eres totalmente amado, totalmente sostenido, guardado, perfecto, correcto, en paz, siéntelo, eres el Hijo de Dios, ellos también lo son, no lo cuestiones, sólo siéntelo.
  • 5
    Sé humilde y di NO SÉ, no tienes que saber porqué ni para qué, acepta también tu inocencia y ríndete con la certeza de ser uno con el Amor que te guía y te conduce a sus brazos. No sabes que pasará mañana, no supongas, simplemente di: NO SÉ.
  • 6
    En este instante es posible que el personaje te diga que no puedes, que no quiere, que es demasiado difícil, te entiendo, lo he vivido, y es que desde el personaje es imposible estar en paz, el ego es sólo rechazo, miedo y dolor.  El Amor hará el trabajo por ti, así que pide ayuda, pide al Espíritu Santo o a tu Guía interno, a tu Yo superior, no importa como le llames, Universo, Vida, pide ayuda, haz esta oración de entrega:




Un Curso De Milagros.

Debo haber decidido equivocadamente porque no estoy en paz.
Yo mismo tomé esa decisión, por lo tanto, puedo tomar otra. 
Quiero tomar otra decisión porque deseo estar en paz. 
No me siento culpable porque el Espíritu Santo, si se lo permito, anulará todas las consecuencias de mi decisión equivocada. 
Elijo permitírselo, al dejar que Él decida en favor de Dios por mi.

  • 7
    Así que puedes ahora elegir paz, y volver en silencio al goce, a la alegría, una alegría que es tranquila, profunda, no un placer efímero, no, no la emoción pasajera producto de un estímulo externo, no, me refiero a plenitud, la sencilla paz que te invade y te rodea por completo.

El ego te dará mil argumentos para debatir esto que te estoy contando, no se trata de confrontarlo conceptualmente, ni discutirlo a partir de creencias o definiciones, no, en este momento te pido que sientas a Dios en ti y te permitas experimentar ser total aceptación, ser causa y efecto, que sientas la paz que emerge cuando reconoces que eres la totalidad, que depongas los argumentos para resistir y cuestionar, y simplemente sientas si allí hay paz, gozo, gratitud, libertad, esa es la verdad, la que te hace libre como en su sabiduría lo decía Jesús.

Puedes negarte y continuar obstaculizando la elección de estar en paz con el momento presente, puedes seguir luchando y sufriendo, y tal vez, volver la mirada a esta posibilidad en otro momento…

Es liberador permitirte aceptar este momento, abrazándolo con todo lo que es, aceptando que nada externo a ti provoca esta experiencia, no eres una rueda suelta que a veces logra que la vida se ponga de su parte y a ratos es su enemigo.

La aceptación debe ser total, si pretendes paz total, felicidad total.

Te exhorto a eso, a que elijas radicalmente, ser aceptación total, deja de enfocarte en la lucha, y elige el perdón, elige a cada instante el amor en lugar del miedo, elige tu libertad, tu paz, no importa lo que suceda fuera. Este es tu verdadero poder y este es el SECRETO DE LA VERDADERA FELICIDAD.


Te abrazo en amor,

María del Mar.


Si te gustó este artículo, compártelo por favor.  Sería maravilloso que cada día más personas practicáramos la sencillez de volver a lo esencial.

4 Comments

  1. Martha Rueda dice:

    Mary …Dios te bendice y te ilumina para poner las palabras correctas para lograr ese ” clic” en nuestras vidas. Gracias que estas en nuestro camino. Te abrazo ?⚘⚘

  2. […] si el asunto sientes que es complejo para tu ego, entonces recurres a la expiación. Te dejo aquí otro artículo en donde la explico con […]

  3. vivian dice:

    Gracias por tanto servicio y aporte a nuestras vidas con amor. Te amo amiga.

  4. Liliana dice:

    Gracias por tu dedicación. Gracias por tanta entrega y ser instrumento de nuestro creador, para guiarnos. Abrazos

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