Pilares mentoría azul

Mentoría de vida mágica

"Aprendiendo a ser feliz"

Vinimos a aprender a ser felices, sin embargo, nos distraemos de ese propósito y nos dejamos absorber por la cotidianidad y los afanes de la vida, dejando de lado lo más importante: nuestra propia felicidad, el encuentro con nosotros mismos y la búsqueda de información de sabiduría que nos permita trascender nuestras limitaciones mentales.


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María del Mar

Acompañante en Bioneuroemoción, conferencista, guía y facilitadora de herramientas que asistan al crecimiento personal de quienes deciden dejar de sufrir, de modo que logren verificar en su experiencia personal, que es posible ser feliz a partir de su propia transformación. Hoy simplemente estoy comprometida conmigo misma en ser cada día un mejor ser humano para mí, para inspirar y estar al servicio de todos aquellos seres bonitos que la vida me permita conocer, en este camino de amor que he iniciado y por el que quiero andar por siempre.


  • Soy de pocas palabras, pero el cambio de vida ha sido total y por eso me encanta compartir lo que vivo cada día con las personas que me rodean. Me siento demasiado feliz por haber encontrado a mí Coach María del Mar y mis compañeras porque de todas aprendo. Las quiero mucho… graciassssss.
  • Aprendí que el amor que tanto busque afuera está dentro de mí y que igual pasa con la felicidad solo depende de mí de la percepción que tengo de las situaciones que se me presentan.
  • Esta mentoría ha partido mi vida en dos, siento que ahora sí entiendo el sentido de la vida, no se trata de compararnos los unos con los otros, si no de que cada uno sea siempre su mejor versión. En mi caso personal he aprendido que todo es perfecto, que no tengo nada que temer, que me puedo arriesgar, que me puedo equivocar, y no pasa nada; estamos aquí para aprender, para volver a nuestra esencia y para ser felices. Aprendí que esa felicidad solo me la puedo dar yo, no hay un solo vacío que no pueda llenar yo misma. Me amo, me acepto y me apruebo tal y como soy, no me juzgo, me tengo paciencia y me trato con mucho amor. He aprendido a reconocer el ser y no al personaje en cada persona y que cada uno tiene su propio aprendizaje.
  • Mi vida cambió demasiado después de asistir a la mentoría, ya que era una mujer con un nivel depresivo fuerte y con muchos asuntos familiares y sobre todo conmigo misma por resolver. Toda la información y la energía de María y de las demás compañeras ayudo de gran medida para ser la mujer que ahora soy, aceptando la vida tal cual es, subiendo mi nivel de energía y amándome mucho. Y sobre todo disfrutando el camino... dejándome abrazar por la vida.

“El amor empieza por nosotros mismos, y solo somos capaces de amarnos cuando nos reconocemos y nos aceptamos completos, con nuestra luz y nuestra sombra.”